LAVANDERÍA EXPRES. EL TENDEDERO Elche - 2014

construido

Los condicionantes de inicio y el propio tema del proyecto pueden parecer menores, sin embargo, es una oportunidad fantástica para proyectar sobre un local de superficie mínima, gran altura y bajo presupuesto. Además es una oportunidad para trabajar en un campo al que, por lo general, no se le presta demasiada atención: el de las lavanderías exprés.

El proyecto parte de una idea clara, proyectar un gran tendedero para un espacio diminuto. Todos los ingredientes que intervienen giran alrededor de este tendedero formado por 100 camisetas colgadas y trenzadas, que definen una bóveda de personalidad marcada y que permite caracterizar el espacio. En el local, debido a sus reducidas dimensiones y al nivel sonoro de las máquinas, es necesario tener muy presente las adecuadas exigencias acústicas. Ante esta circunstancia era necesario construir un “techo acústico” que solucionara el problema. La bóveda de camisetas forma esa superficie de gran absorción acústica que se necesita. Un solo elemento permite dar respuesta a los condicionantes de identidad, diferenciación, imagen, espacialidad y función. Todo ello con un coste mínimo: 350 €.

El espacio de la lavandería tiene una altura de 5.5 m lo que permite seccionarlo en dos partes, la inferior que alberga el programa principal y la superior que contiene la bóveda de camisetas y un despacho. Los paramentos que delimitan el local están construidos con placa de yeso formando una poligonal de tramos rectos y curvos que favorecen la percepción tranquila del espacio, así como disfrute de las sombras que proyectan las camisetas sobre esos paramentos limpios, blancos y curvos: las esperas son de 20 minutos.

Para favorecer, en la medida de lo posible, la amplitud casi inexistente del espacio, se coloca un paramento de chapa de acero de 2 metros de altura, que camufla las máquinas, separado 1.50 metros del límite derecho permitiendo escalonar el espacio y, como consecuencia, ampliarlo visualmente. La luz, las sombras y las curvas terminan el trabajo.

 

 

This project begun with the task of placing 7 huge machines (4 washing machines and 3 dryers) in a tiny and irregular space of 32m2 and 5.5m height. Our aim was, from the very beginning, to design a pleasant space where to stay while waiting for the laundry to be ready, as well as to create a powerful brand concept so that the client could copy the same concept in the design of future stores.

Due to the small dimensions of the launderette and the great amount of noise produced by the machines, it was very necessary to pay attention to the acoustic demands. In order to fulfill all these requirements (noise, lack of space and need of brand concept) we came up with the idea of designing a clothesline. A hundred of hanging t-shirts plaited defining a vault that, in the first place would work as an acoustic ceiling, but would also provide with a strong brand concept without taking away any space at the ground level.

The arrangements on the floor plan consisted on placing all seven machines in a way the space would look tidy, clean and wider. As a result, the walls defining the main space in the store are built by tracing a polygonal curve which assists on the idea of creating a pleasant homogenous space.


Ficha Técnica

Autor del proyecto
Antonio Maciá Mateu
Colaboradores
Ana Mora Vitoria. Arquitecta
Ana Melgarejo. Arquitecta
Rafael Zarza. Arquitecto
Miguel Manzano Olmos. Arquitecto
Laura Mora Vitoria. Arquitecta
Carmina Revert. Arquitecta
Dirección de obra
Ana Mora Victoria. Arquitecta
Iluminación
tecnoluz.com
Presupuesto de ejecución material
15.000 €
Superficie de actuación
32 m2
Promotor
Rosa Parreño
Fotografía
David Frutos
Publicaciones
Archello